Estuve en hiato. Vi mi salida de cuarto medio tan superficialmente, dejar a mis amigos del colegio, todos los premios que recibí por desempeño, simplemente no me importaba nada. ¿Qué me importaba entonces?
Así empecé a preguntármelo, y como la ironía abunda, me llené de más dudas. Siento que esta es la razón por la que preferí olvidar todo eso, tapar el sol con un dedo, y así ver el mundo como algo cuadrado y vacío... grave error. Era triste lo solo que estaba, solo no en términos de amigos, (si es que pueden llamarse amigos aquellos que te conocen sólo por fuera), sino interiormente, lleno de cuestionamientos eternos, sin pedir ayuda y sin conseguir llegar a juicios definitivos.
Pero me cansé, hace una semana me dispuse a dejar las tonterías, es difícil, pero la vida me ha enseñado que nada es imposible, y en eso estoy actualmente, tirando para arriba con todas las ganas del mundo. Me reencontré con amigos, que por circunstancias de la vida, había dejado, que me entienden más que nadie, y me siento un poco más feliz, disfrutando el verano, y preparándome mentalmente para la vida que se me viene encima en marzo.
En resumen aprendí que la vida es como nosotros queramos verla, que la razón de nuestra existencia es intentar ser cada día un poco más felices, a pesar de la infinidad de obstáculos, ¿Cuál sería el sentido entonces, amargándonos por una vida miserable si nosotros no hacemos nada por cambiarla?
Me despido deseando una feliz navidad, año nuevo y todo lo que venga para aquellos seres invisibles (y los visibles también xD) que leen esto.
lunes, 27 de diciembre de 2010
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